el marino que perdió el mar

el marino que perdió el mar

sábado, 24 de septiembre de 2011

La isla de los marinos de mierda (Solo...)

"Solo, salgo a cazar por montañas y soledades,
Mi agilidad y mi alegría me asombran,
Al atardecer busco un lugar seguro para pasar la noche,
Enciendo fuego y aso la pieza recién matada,
Duermo con mi perro y mi escopeta sobre las hojas desparramadas"

No soy cazador.
Tampoco encajo en el rural. Montes. Bosques. Animales en libertad. Paisajes naturales aún vírgenes, en muchos casos. Me supera. Es algo con lo que nunca pensaba. Yo procedo de la ciudad. Del mar.
Pero comparto con el viejo y sabio WW la soledad conmigo mismo.

¿Por qué, a la vuelta de los años, vuelvo a mis libros de cabecera? No lo sé. Me lo pide algo. Comparto con él lo que hasta hace unos años solamente eran figuras poéticas. Ahora no. Siento lo que sentía. Me encuentro en la plenitud de la soledad que me asusta y agrada a la par.

El era hombre de naturaleza y a través de ella la humanidad. Yo he llegado en sentido inverso. A través de la gente la naturaleza elemental y la soledad real.

"Soy de todas la razas y de todas las castas, de todos los linajes y de todas las religiones.
Granjero, artesano, artista, caballero, marino, cuáquero.
Presidiario, rufián, pendenciero, abogado, médico y sacerdote"

Siento que soy todo eso y mucho más y sinembargo no soy nada. Un marino entierra. Un marino de mierda perdido entre la verde hierba.

Por la mañana temprano, animo a mis perros. Me animo a mi mismo y salimos a pisar tierra, cerca del río que más adelante llega al océano.
Me reedescubro día a día.
Hay algo nuevo de mi en cada paseo sin ruta prefijada.
Soy un hombre nuevo.

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