el marino que perdió el mar

el marino que perdió el mar

domingo, 4 de diciembre de 2011

La isla de los marinos de mierda (Hoy...)

Hoy volví.
Volví al lugar doloroso.
Pasaron más de dos años pero el tiempo aún no pasó.
Allí, contra las normas y reglamentos te juntamos con el río.
El río, crecido y majestuoso no se opuso.
Dejó que entraras a formar parte de él.
Eras parte de él.
Desde siempre.
Tu voz y tu guitarra calmaron muchas veces sus arrebatos.
Ahora es el río quien te canta.
Compañero.
Polvo en el agua.
Que quizás en algún momento caiga sobre mis mejillas en forma de agua de lluvia, de llovizna, portando algunas de tus moléculas.
Volviendo a comenzar el ciclo de vida.
En la orilla de aquellas rocas partió tu abrazo con la tierra que amabas.
Tierra absurdamente fronteriza entre dos paises que son uno.
Mis perros jugaban.
El viento, suave, silbaba.
La lluvia, menuda, acariciaba el paisaje.
Y yo sentí la voz del fado.
Tu voz.
Miré hacia el río.
En sus adentros, a poco más de un palmo de la superficie, ví tu rostro.
Seguramente.
Aguardandome.

jueves, 1 de diciembre de 2011

martes, 22 de noviembre de 2011

La isla de los marinos de mierda (Hoy es...)

Amigo, amiga que no veo.

Hoy es un día triste
para mi.
Tengo que dejar algo que quiero
que durante mucho tiempo
fue mi ilusión.
En una vida corta
la tuya
la mía
dejar algo valioso
es
simplemente
jodido.
Por qué?
Hay cien mil porques
todos frágiles
pero su suma es avalancha.
¿No hay quien se haya sentido en esta situación?
¿Tener que dejar algo amado, con dolor y tener que dejarlo?.

Seguro
que cuando pase un tiempo
pensaré en esta decisión
y le daré vueltas
y aparecerán alternativas
pero ahora no

Lo siento
JODER
cuanto lo siento!
parte de mi vida
ilusión
razón de vivir
por el retrete

Vivir para esto.

Dejará marca
herida profunda.

De puta madre, amigos.

martes, 18 de octubre de 2011

La isla de los marinos de mierda (Creo...)

Creo.
Creo que estoy muerto.
Creo que estoy muerto y aún no lo se.

Pero en esta posición puedo observar como los gusanitos babean alrededor de la tarta.
Los gusanitos son esos seres que se aguantan sobre la naranja gracias a la fuerza que los aplasta en la superficie y no los deja salir volando. La tarta es esa cosa que todos desean.
Mercado.
Es de puta pena ver como se arrastran todos para conseguir su tajada.
Se engañan, discuten, pelean y hasta llegan a matarse entre ellos.
Y la cosa impasible.
Vistos a pocas yardas de altura los gusanitos no son nada. Apenas levantan un palmo sobre la costra.
Miran hacia la cosa con gula. La desean.
¡Que espectáculo!
Imaginaros una pandilla de ratas callejeras alrededor de cualquier desperdicio.
Igual.
Total para que.
Vestir una piel sobre su piel. Un cobijo elegante. Un gusanito/a cachas a su lado. Un cacharro con ruedas reluciente...
Todas esas cosas que diferencian un gusanito lindo de otro.
Pero son solamente gusanitos.
¡Que miseria!
Si se vieran. Si se reconociesen.
Vistos con los ojos de un casi muerto el panorama es patético.
Millones de gusanitos merdentos sobre una naranja agotada.
Para colmo.
Dicen.
Que sobre ellos.
Hay un dios de gusanitos.
Joder.

jueves, 13 de octubre de 2011

La isla de loa marinos de mierda (Dios...)

Dios nunca navegó.
No se que coño pintan las religiones en este puñetero mundo.
¿Efecto balsámico?
Prefiero una lección de ética razonada.
Recurrir a dios, a cualquier dios, es demencial.
Es más lógico jugar a la lotería que confiarse en un ser fantástico inexistente.
O en tu equipo de fútbol.
O en Madonna.

O será que en vez de dios necesitamos dioses.
Muchos.
Porque, aunque tenga los poderes de Superman, no es capaz de cubrir todo el planeta.
Un dios para la salud.
Otro para aprobar las oposiciones.
El dios del trabajo.
Del sexo.
Cultura.
Etc.

La humanidad encontró en la religión.
En el dios que defienden varios y diferentes.
El pretexto genial.
Cuando todo falla.
Rézale.
Ofrécete.
Descarga en él.
No funcionará casi nunca.
Salvo la casualidad.
Pero.
Te desahogas.

Igual que en el fútbol.

¿Intentas dios=fútbol?
¿Por qué no? Y porque Superman no es real sino sería el dios ideal.

No estoy muy al tanto de las creencias de tierra adentro pero si puedo asegurar que en el mar no hay dios.
Dios nunca navegó.

miércoles, 12 de octubre de 2011

La isal de los marinos de mierda ("Había viento...")

"Había viento, relámpagos, aguanieve, nieve, y el mar tenía un aspecto terrorífico..."
Joseph Conrad

Brutal.
Mar montañosa. 10 en la escala de Beaufort.
Sin escapatoria.
Zarandeado, el barco se estremece en todas las direcciones.
En cada golpe frontal, en cada pantocazo, un ruido sordo, seco como contra un muro que el barco resiste.
La chapas gimen.
El agua rompe contra todo.
Las montañas sucesivas de olas barren la cubierta de proa a popa. Los imbornales no son suficientes para desalojar tanto líquido.
Un océano de mar bate contra el puente borrando todas las imágenes.
El barco es un pedazo de materia sólida entre los senos y crestas de un mar rabioso.
No es de día.
Ni de noche.
Es un tiempo sin acotar, sin medir.
Grises y negros combinando con algún resplandor tenebroso..
No existe nada salvo un mar asesino.
Plomizo.
Antesala de otra dimensión.
El barco baja la sima por un tobogán hacia Lucifer. Al llegar abajo duda y vuelve a enderezar la proa cara a un supuesto cielo. Que no es.

Los tripulantes callan, rezan o maldicen.
Todos hacen promesa cierta de no volver.
Las miradas se cruzan y desvían.
Cada uno piensa en el fin a su modo.
Rostros pálidos.
De impotencia.
De miedo.
Nadie habla.
Los alimentos fríos no sacian la angustia.
El piloto automático no sirve. El timonel suple a la electrónica.
El radar gira en un vacío absurdo.
La presión encoje y hace más pequeños a los más grandes.

No hay nada más allá de un mar asesino.
Ni ideales. Ni sexo. Ni dios.
Es difícil describirlo.
Parece una exageración.
Es una exageración.

Yo lo he vivido.

martes, 11 de octubre de 2011

La isla de los marinos de mierda (Desde...)

Desde mi isla. Desde mi aislamiento.
Veo pasar el mundo y los tiempos que vivimos.
Es fácil decir que no estoy de acuerdo. Pero es que no estoy de acuerdo.
Sin ir más allá de las fronteras del Estado en que me tocó nacer, en estos momentos de recesión económica saltan de golpe todos los miedos.
Ya no se ocultan las intenciones. Las malas. Ya se dice claramente que hay que rebajar la intervención estatal. Eso significa, en latín paladino, rebajar las mejoras sociales. Los avances adquiridos hasta la fecha. AVANCES ADQUIRIDOS, NO REGALADOS POR NADIE NI POR NADA.
Neoliberalismo.
Mierda.
La tendencia, de los que tienen y quieren hacerlo es claramente dirigida hacia el capitalismo más retrógrado. Los recursos a disposición de la propiedad, la economía en general a los pies de los más poderosos y los arribistas.
La supresión de profesores y maestros es un síntoma (587 solo en Galicia), al igual que la intervención en la construcción de nuevos hospitales con parte privada. También las pensiones, y las ayudfas a enfermos e impedidos... suma y sigue.
A esos que esperan que los países entren en zona de miseria para medrar poco les importa el fracaso escolar mientras tengan a sus hijos en colegios de élite o en el más augusto extranjero. Incluso emplearán su poder para conseguir subvenciones o desgravaciones, como ya ocurre en la Comunida de Madrid. Parece que la ayuda privada a la construcción de hospitales de la red pública es una ayuda. Joder. Ya nadie cree en los cerdos volando. ¿Son ONG? No. El capital busca negocio en donde hay negocio. Entrarán por los servicios accesorios y conseguirán cada vez más participación. La revisión al alza siempre del coste de los servicios y un chantage contínuo si lo que quede de la Administración no acceda a sus pretensiones.
El pacto de Toledo. ¿Cuantas veces nos dijeron que no había problema con las pensiones, que su seguridad estaba blindada? Pronto se acercarán nubarrones para los pensionistas. No es que no se actualicen sus ingrersos sino que intentarán el copago, que paguen los medicamentos e incluso aumentar la fiscalidad. De los grandes enfermos, los mentales, gente mayor impedida, etc. mejor no hablar. No son productivos. Que mueran. Eso si, silenciosamente y sin manchar la alfombra.
España, se autodefinió, en su carta magna, como un país social y democrático y, a las primeras de cambio se entrega. Hoy en esta país no manda el pueblo, manda exclusivamente el capital y sabemos que este no tiene escrúpulos ni valores excepto los de la bolsa.
Desde mi isla. Desde mi aislamimento.
No se ve pasar casi nada. Pero se siente.
No conozco que tipo de revolución se necesita pero si que es precisa una, y pronto.